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Pronóstico acerca del Rey Felipe II
Por el Dr. Matías Haco
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DEDICADO al Serenísimo y muy Poderoso Príncipe Felipe de Austria, Príncipe de las Españas y de las Dos Sicilias, mi Clementísimo Señor

Puesto que, Serenísimo Príncipe, nada conviene del mismo modo a los generosos reyes como el afán de conocer doctamente ―como dijo el sabio filósofo― la esperanza que debamos abrigar sobre nuestro Príncipe, resplandece ya en el acerbo de nuestros eruditos. Ciertamente, este argumento me motiva bastante, ya que, en mi opinión, Su Majestad no sólo tiene en consideración y práctica las buenas ciencias teóricas, sino que también las sabe degustar. Esta circunstancia proporciona a todo el Orbe una gran esperanza y consuelo pues siempre, desde antiguo, los Reyes tenían por costumbre honrar los trabajos de los estudiosos, y, con ello, la antigüedad mostraba que los Príncipes habían sido otorgados a los humanos por inspiración divina, como dioses de los pueblos y salvadores de los Estados; después del Dios inmortal, son el único refugio y asilo de los valores humanos, de las ciencias y de toda dignidad.

Desde mi punto de vista profesional, al averiguar con toda diligencia la posición de los astros con relación al nacimiento de Su Majestad, me detuve en ello sobremanera y no pude contenerme sin poner todo mi afán en este estudio para dedicarlo a Su Majestad. Efectivamente, pensé que mi profesión me lo exigía y era un deber, pues bastante tiempo había estado estudiando con dedicación en el Palacio Real de Su Padre, Emperador Invicto; además, amigos muy sabios me persuadieron de que no debía pasar más tiempo en silencio la presencia de tan gran Príncipe. Por tanto, he redactado este venerado horóscopo con breves palabras, de acuerdo a la capacidad de mi talento y a la libertad que siempre se ha concedido a los maestros de esta ciencia, que no se detiene exclusivamente en las demostraciones, en cierto modo, de la geometría y de la aritmética de los movimientos de los astros, sino que además es una parte de la física. Y, ciertamente, la parte más noble que trata sobre la influencia de los cuerpos celestes, que también estudia toda la física en cierto modo, por lo que debemos sentirnos satisfechos; lo consideraremos en su exacto lugar de estimación, ya que en un tema tan difícil puede proporcionar algún provecho. Por lo que en absoluto me arrogo las certezas de estas predicciones, como indico de paso al juzgarlas. Al menos, he intentado expresar lo que Dios ha concedido a los mortales sobre este arte que se nos ha dado por voluntad divina, dejando en manos de Dios el cumplimiento de todos los acontecimientos. Así pues, Serenísimo Príncipe, este mi pequeño regalo, como exponente de una verdadera ciencia, se proyecte desde mi sencillo corazón de tal manera que, suplicante, ruego que Su Majestad lo reciba con benignidad y se digne considerarlo favorablemente y me reconozca en lo sucesivo como servidor diligente de la casa de Su Majestad.

Expresamente dedicado a Su Majestad.
Matías Haco, Doctor en Medicina y Matemático

Me doy cuenta de que me encuentro muy lejos de poder examinar tan extraordinaria tabla natal conforme a la dignidad del tema en sí y conforme a mi deseo. Sin embargo, ya es suficiente el haber puesto toda mi voluntad en temas muy importantes e incluso el avanzar algo en ello, espero que los justos y honestos jueces me den su conformidad. Por tanto, en lo que se refiere al presente trabajo dejo que cada uno albergue su propio juicio. Por mi parte, voy a proseguir y voy a mostrar simplemente lo que esta ciencia enseña y manifiesta; lo que ella comporte, sea bueno o sea malo, según la libertad que siempre se ha otorgado a esta ciencia y que jamás ha sido negada por ningún Príncipe: esto es lo que ruego que se me dispense y se me conceda. Así es, aunque esta misma configuración astral es extraordinariamente favorable, por sí misma, de modo que no es posible explicar las predicciones más amables sin sospecha de simulación, sin embargo, es importante poner de manifiesto también sus propias predicciones que indican desgracias e infortunios, con el fin de que se corrijan antes de que lleguen a dañar; en esto se debe percibir al mismo Dios cuando dispuso, como generoso padre, que estos indicios realmente son para nuestro uso, pues muestran a sus queridos hijos lo que pudiera abrumarlos con el fin de que hagan frente y queden protegidos.
Como buen padre no puede ocultar nada a sus hijos queridos, si prevé que algún daño les amenaza, sin advertirles y enseñarles tanto con palabras como con ejemplos; […] Por tanto, demos gracias a Dios que nos advierte de este modo, y debemos tener una doble gratitud por los signos favorables que nos prometen cosas buenas y por los desfavorables que nos advierten de que se aproxima alguna desgracia. En esto precisamente consiste la utilidad de este conocimiento, que de ninguna manera puede considerarse impío; y no deben tenerse en cuenta quienes aducen calumnias en su contra. Efectivamente, Dios es el autor e inventor de esta ciencia que reveló, en primer lugar, a su pueblo, sobre todo a sus santísimos hijos Set Y Abraham, cuya afición y entusiasmo Dios aprobó y gratificó con premios. Este gran patriarca se dirigió a tierras lejanas y enseñó tales conocimientos concedidos por Dios. Nadie puede afirmar que fue otro el empeño que cultivaron los hijos de Set; ha de saber que fueron la astronomía y la astrología, que unidas a otras ciencias, llegaron hasta nosotros. Por tanto no se debe desdeñar el que en este tiempo sigamos este mismo estudio de manera parcial y sea suficiente el que nosotros podamos mostrarlo con responsabilidad; quienes conservan sus fuerzas con todas sus huellas merecen el más cálido elogio. Debe tenerse en cuenta en Proverbio: “cultivad lo que es escaso”.
Ciertamente yo podría desmentir con numerosos y contundentes argumentos las extravagancias o delirios de quienes se atreven a catalogar esta ciencia como vacía o frívola, en parte apoyados en débiles argumentos y en parte mostrándose hostiles a estas nobles ciencias. Ahora no es posible considerar estas cuestiones aquí.
Como diremos después, Saturno es maléfico, ya que por su propia naturaleza es perjudicial; no obstante, debe saberse que no siempre perjudica, más aún, es muy benéfico cuando la fortuna lo ilumina con sus rayos y cuando la Melancolía se hace presente; al ser impresionado consigue hacerla útil y heroica [...].
Por lo que se refiere a los defectos y desgracias que pueden deducirse de esta configuración, en primer lugar Libra mezclará algunos infortunios con aspectos favorables; (...) no puede disimularse que Marte pronostica sus propios infortunios al estar retrógrado en la segunda casa, es decir, que el nativo va a recibir daño o detrimento en sus facultades. (...) Así es, en ocasiones logrará beneficios pero después surgirá un daño mayor, lo que producirá alegría en los otros jugadores, que se distanciarán del nativo[...].
Todos los demás aspectos que pueden deducirse de esta configuración astrológica son comunes, algunos son accidentales que, en parte, tiene el nativo con otros hombres; en parte, son particulares y nada comunes (...). Efectivamente, no puedo silenciar la admirable conjunción de la favorable Venus junto con la Luna y con ambos dominantes (...), lo que indica un empeño por la paz y la concordia. Solamente declarará la guerra si es provocado o si surge una urgente necesidad [...].
Me parece observar una vida dedicada a Dios; el nativo tendrá un exquisito cuidado por la religión y se preocupará más por el reino eterno que por el terreno, será solícito con la Religión heterodoxa y aunque él no llegue a amarla, sin embargo, su afán por mantener la paz hará callar a muchos [...].
Ninguna parte del horóscopo se muestra más ilustre e influyente que la casa novena, marcada por ambas fortunas y después por parte de la fortuna, como regente de la casa. Esto supone algo digno de señalarse tanto sobre los viajes como sobre la religión. Además, la naturaleza concede al nativo fuerza y moderación (...). Además, será entusiasta protector de su propia ley y en cuanto a que deba traer a los infieles a la fe católica, Júpiter, fortificado por Saturno, indica la perseverancia en la fe ortodoxa hasta morir en ella. Por lo que respecta a la naturaleza o clase de su muerte, debe ser indicado al final del horóscopo, donde también hablaremos sobre los años que va a vivir, según la doctrina de los astrólogos.

Sus padres

Por la cuadratura de Marte hacia la Luna se señala la vida breve de su madre; el padre tiene vida más larga, por el propio Sol que aquí lo está indicando y nunca es dañado; no obstante, morirá antes de la ancianidad, pues está colocado en la octava y ciertamente, débil e incompleto junto a la cola del dragón, lo que podría indicar que está expuesto a una enfermedad casi continua. (...) Pero como no nos es posible ofrecer un conocimiento suficientemente exacto sobre el carácter de los padres apoyándonos en los horóscopos de los hijos, no es lícito insistir más acerca de este aspecto; no obstante, he querido someterme de alguna manera a las reglas de los astrólogos. Quiero añadir algunos detalles sobre los hermanos (...); el lugar o posición de la madre, que también hemos consultado, al ser un signo bicorpóreo, señala dos hermanas. Yo no sé si tiene también un hermano más pequeño, sin embargo, observo que la constelación no lo niega o bien que el padre tendrá una segunda esposa. El dominio en la cúspide de la tercera casa es la fortuna, es decir, Júpiter. Unido a la otra fortuna, a Venus, resulta ser un buen indicador acerca de las hermanas. A mi juicio permanecerá la concordia con una o con las dos.

Los bienes del nativo

El dominante de la cuarta, almuthen de las posibilidades en general, al estar situado en la séptima, muestra que se adquieren riquezas procedentes de los padres y de las esposas. El almuthen de la herencia: tanto Saturno como Júpiter y la Luna conceden una herencia abundantísima, esto es, la inclinación de ambas fortunas hacia Saturno y el triple aspecto favorable y propicio a parte de la herencia. Efectivamente dice así la regla: si Júpiter participara con saturno en la regencia, o bien si está orientado hacia Saturno, dominante del padre, el nativo poseerá riquezas procedentes de herencias así como bienes heredados de sus difuntos, sobre todo si Júpiter está al mismo tiempo en un signo común y si tuviera aspecto con la Luna obtendrá herencias de extranjeros; por todo esto, se ve fácilmente que va sumando abundancia de bienes.

Las enfermedades

Marte propicia lesiones y dificultades. Júpiter las suaviza. Al estar situado Marte con la Luna pronostica enfermedades de cabeza, brazos, costado y tibia. Posteriormente se verá afectado por una fístula que afectará a las partes más bajas del cuerpo, a no ser que le haga frente con la moderación. Y puesto que tiene el oído izquierdo afectado y también los riñones y las venas, debe tener mucho cuidado con estas partes del cuerpo. Pronostico ictericia y altas fiebres, contagios, sarcomas, esputos de sangre, enfermedades de la piel, venéreas. Júpiter con su aspecto hacia Saturno y la Luna logra que tales enfermedades no alcancen gravedad y duración.

Situación conyugal

(...) Primera regla: “la Luna es símbolo de la esposa. Venus también la representa. Cuando una de las dos posea un doble signo del horóscopo, tantos serán los matrimonios del nativo” [...] Marte como regente y la Luna afectada por él hacen un primer matrimonio bastante corto; el siguiente matrimonio será mucho más largo (...). Posteriormente se trata de un nuevo matrimonio, por la dirección el ascendente hacia la otra parte del matrimonio. Así pues, Venus en la casa siguiente, libre de obstáculos, indica que es afortunado con las consortes y que sus matrimonios serán favorables. Cuando el indicador principal está situado en un signo móvil o variable indica un matrimonio mudable e inconstante. Marte con Júpiter indica incontinencia; sin embargo, Júpiter unido a Venus (...), muestran una esposa amantísima de su esposo y de sus hijos. (...) Los inspiradores de los hijos, por una parte son concordes entre sí y esto significa un mutuo cariño de algunos hijos entre sí, de manera que están dispuestos a afrontar la muerte uno por otro; pero el almuthen, al no tener ninguna correspondencia con el ascendente y su dominante, suele indicar algún tipo de incomodidad de alguno de los hijos y también una enfermedad molesta.
(...) Esta prole de hijos deberá al nativo no menos que el nativo a sus padres, o quizás más. Si queremos interpretar correctamente esta conjunción de astros, de ningún modo podemos llevar la contraria. Ten en cuenta, en primer lugar, que la casa de los hijos es un signo prolífico, lo que indica una descendencia abundante, incluso si muere alguno de ellos por voluntad del Altísimo. En segundo lugar, el dominante de la casa de los hijos es Júpiter, que está unido a la fortuna. En tercer lugar, el almuthen de los hijos es el sublime y poderoso planeta Saturno, que bien posicionado está privado de todo obstáculo y perjuicio y es angular, de modo que ningún planeta produce una suerte más fuerte en toda la figura natal.
(...) De aquí deduzco una poderosa y memorable posteridad del nativo, a la que sucederán siglos de oro, a medida que va dando vueltas la rueda, con el beneplácito de los hados hasta que sucedan los hechos más importantes. Dios es inmortal, de modo que todo progresa para su gloria y para la salvación de los nativos y de toda la República.

La ciencia y las leyes

[...] Mercurio en la novena casa suele ofrecer al nativo sueños sobre hombres sabios, academias, artes, obras literarias, disputas, lecciones, sobre cuerpos superiores. Júpiter ofrece sueños sobre personas honorables, buenos ejemplos, sobre la honestidad, sobre la Trinidad, la naturaleza de los ángeles, sobre la beatitud de la vida futura, sobre ordenación o consagraciones de la Iglesia, sobre la verdad y los dogmas católicos, de manera que tales sueños sacuden al nativo, como dijo Homero con bellas palabras: “no es necesario que un hombre sensato duerma durante toda la noche”.

Los viajes

La Luna, casi dominante de la novena en la cuarta casa, mantiene al nativo dentro de las fronteras patrias, sin que ello signifique que no se mueva de una región a otra. (...) Es posible que surjan algunas perturbaciones, rumores, motines, o levantamientos similares pero no presentan ninguna inseguridad para el nativo y no veo nada más seguro en todo su horóscopo que este aspecto sobre los viajes. Los viajes marítimos o cualquier clase de viaje acuático no se los prometo al nativo tan pacíficos o tranquilos, pues Marte no está en signo de agua, lo que indica diversos peligros, como caídas y enfermedades que, a la postre, harán los viajes del nativo más lentos, pero, como dijimos, resultarán ser prósperos por los dos almuthen de sus viajes: Saturno y Júpiter; uno hace los viajes más prolongados, el otro los hace favorables. Por lo tanto, regresará de sus viajes, aunque con algunas dificultades. [...] Ahora vamos a indicar qué ciudades o países son propicios y favorables para el nativo:

Lugares favorables para el nativo

Francia, Borgoña, África, Cartago, Granada, Escocia, Prusia, Holanda, Scelandia, Constantinopla, Venecia, Milán, Génova, Lucca, Pisa, Lubec, Tréveris, Berna, York, S. Andrés, Fenicia, Caldea, Caldea Orduña, Italia, Galia Iogada, Sicilia, La Pulla, Reino de Bohemia, parte de Turquía, Emilia, Sabina, Damasco, Roma, Rávena, Siracusa, Perusa, Cremona, Praga, Ulm, Coblenza, Licea, Krems, Mesopotamia, Babilonia, Asiria, Grecia, Acaya, Creta, Cilicia, Croacia, Ducado de Atenas, Carnitia, Silesia, provincia de Lombardía, parte del Rin, Rodas, Alejandría, Jerusalén, Corinto, Pafos, Novarre, Arezzo, Cumania, Brindisi, Uncatisma, Erdfordia, Basilea, Heidelberg, Segni, París, Lyon, Tolosa. [...]

Lugares hostiles para el nativo

Germania, Inglaterra, Galia, Sarmacia, Palestina, Polonia menor, Borgoña superior, Suevia, Silesia superior, Westris, Nápoles, Florencia, Capua Ferrara, Vicentia, Verona, Bérgamo, Imola, Padua, Brunswig, Utrech, Lindau, Cracovia, Marsella, Siracusa, Partia, Media, Persia, Islas del Archipiélago, Chipre, Asia Menor, Polonia Mayor, Rossano, Campania, Recia, Suiza francófona, Lorena, Irlanda, Palermo, Benonia, Westfalia, Mantua, Tarento, Parma, Palermo, Zurich, Lucerna, Wurtzburg, Carlstadt, Brescia capital de Histria, Gnesen, Posnan, Novogorod, Nancetum, Piamonte, Wesfalia, Mosellani, Alkeira, Montferrat, Pésaro, Trento, Hamburgo, Brema, Salzburgo, Ingolstadt, parte de Baviera, Corazán, caspia, Escitia asiática oriental, Tebaida, Oasis, Troglodita, Toscasa, Austria, Alsacia, Sungdania, Linonia, Saboya, el Delfinado, Gaeta, Sesa, Plasencia de Italia, Estrasburgo, Viena de Austria, Francfort junto al main, Landshut, Mospachium, Feldkirch, Lintz, Pysibona.

Las amistades

Cuando el nativo tenga necesidad de entregar todo lo suyo a algunos amigos, sería de gran utilidad que actuara con prudencia con respecto a sus deberes, alianzas, cargos públicos, parientes, intereses y vecinos, aunque no sean auténticos, pues con frecuencia descubrimos con muchas molestias que eso es algo propio de un hombre sabio. [...] El almuthen tanto de amigos como de enemigos son Saturno y Júpiter. Estos dominantes, como son concordes entre sí, ponen de manifiesto un fiel amor de los suyos que nunca le fallan. Saturno se ve aquí tan propiciamente afectado por las dos fortunas, que no tienen un motivo razonable para desunirse o alejarse. Saturno nunca cae del ángulo de la séptima sin algún tipo de daño, mostrando que no han de faltar quienes ocasionen al nativo bastantes dificultades, sobre todo cuando una parte de las confrontaciones está en la séptima, cuyo almuthen son Saturno y la Luna; esto amenaza bastantes disensiones por parte de extranjeros que levantarán numerosas tropas contra él, aunque injustamente, y más por culpa de ellos que por culpa del nativo. Igualmente, una parte de sus enemigos está situada en la cuarta e indica muchísimas enemistades y conmociones importantes que se precipitan sobre él por causa de sus padres. Aunque parece que tales borrascas y tormentas caen sobre él con el fin de perjudicarlo, sin embargo el nativo de tal modo se ve ayudado por la constelación que ellos no van a conseguir el botín de los amigos, aunque descubrimos un número no muy numeroso. Saturno indica un grupo reducido pero eficiente de amigos y de ancianos cuyos consejos casi pondrán a salvo al nativo. Júpiter señala amigos saludables, magníficos y generosos. Una parte de sus amigos está situada en la quinta en trígono con Mercurio. Por tanto, el dominante Júpiter indica la destrucción de los enemigos, que durante mucho tiempo angustiaron al nativo.

La muerte

El almuthen de la muerte se ve influenciado muy positivamente por las radiaciones positivas de las dos fortunas y de la Luna, como hemos repetido con frecuencia. Además, al ser angular, indica sin ninguna duda una muerte feliz y dichosa. Y no digo esto por servilismo, sino porque la misma ciencia lo hace ver con toda verdad y lo manifiesta eficazmente. Y pongo por testigo a Dios que yo no invento nada, que no lo hago por halagar ni por fingir; también pongo por testigo a todos los sabios astrólogos. (...) la regla dice: “Venus en la octava significa una muerte suave debido a una suave enfermedad que, a su vez, aparta una muerte funesta y espantosa. La misma Venus indica, por el contrario, una muerte prematura de la madre pero concede al nativo riquezas, herencias y una larga vida” (...) no me atribuyo esta predicción del número de años supersticiosamente ni con arrogancia, sino que lo confío solamente a Dios.
Efectivamente, sólo Él concede larga vida. Pero no hay ninguna duda de que Él reveló a los hombres muchas cosas a través de las artes liberales. Si agrada conocer todo lo que demuestra esta ciencia, debe saberse que se señalan aproximadamente 60 años de vida al nativo. No obstante, como he dicho, Dios puede prolongar la vida más tiempo, según su divina voluntad, a la que debemos someter todo. Sea bendecido por los siglos.
En esta interpretación he manifestado todo lo que he sido capaz de descubrir, siguiendo el sendero de la ciencia y mi propia experiencia. Si no corresponde exactamente con lo dicho, suplico que me disculpéis. No obstante, confío en que la mayor parte de lo dicho, será verdad. No se puede exigir más a nadie.
Ruego en nombre de Dios que se me interprete favorablemente. [...].


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